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Linkedin: la red donde se viene a trabajar

Linkedin es la red seria por antonomasia. Hay quien la considera como el patito feo de las redes sociales, ese lugar frío donde cuelgas tu currículum porque no tienes más remedio. Eres consciente de que contribuye a crear tu reputación online y en cierto modo te sientes obligado a ello. Has leído hasta la saciedad que es recomendable, pero, sinceramente, no tienes puestas muchas esperanzas en ello. Si buscan a alguien de tu perfil ¿hasta qué punto sirve lo que diga Linkedin? Depende exclusivamente de ti hacer que tu presencia en esta red social de profesionales sea provechosa:

Mirándola fríamente, Linkedin no parece tener mucho atractivo; no piensas en ella habitualmente, ni siquiera cuando vas a publicar algo con el resto del mundo, no es el lugar adecuado para disfrutar del puro placer de compartir. Tampoco se te ocurre entrar para ver quién ha actualizado su perfil o sencillamente, comprobar si sigue activa… Finalmente, tras varios días propóniéndotelo, te decides a entrar. La mayoría de veces después de haber recibido un mail con las últimas actualizaciones, o porque recibes la consabida invitación “Join me on LInkedin”.

Cada cosa en su momento. Linkedin no es el lugar más apropiado para contar lo que hiciste anoche. Aquí lo más oportuno es hablar de dónde has trabajado, qué proyectos tienes entre manos o cuáles son tus aspiraciones laborales. Aquí no te encuentras las fotos de gente con gesto divertido o cuanto menos en pose atractiva, sino que todos parecen estar mirando al infinito, con gesto adusto y expresión neutra… otra muestra de la seriedad que impera en este lugar.

Tu perfil estéticamente difiere poco del de los demás que componen esta red, no se podría considerar como visual y creativo, sino que es más bien soso. Está dividido en varios apartados donde hablas de tu perfil laboral, experiencia, aptitudes y formación profesional entre otras. Es el escaparate que muestra tu otro yo en redes sociales; habla de ti, pero no en términos de personalidad o aficiones, sino que muestra tu parte más políticamente correcta: la laboral.

La gente que se da lugar en este ambiente también parece muy aburrida, los comentarios que aparecen no son ni por asomo jocosos, da la impresión de que nadie se divierte… Y realmente de eso se trata, estamos hablando de trabajo, de actividades profesionales, mejor dejas las bromas para otro momento. Aunque sí es recomendable apostar por la diferenciación; lo profesional no ha de ser aburrido, monótono, seguro que encuentras una forma diferente de mostrar quién eres.

La única foto que aparece es la imagen del perfil. No existe la posibilidad de publicar fotos, si pensabas hacer eso, te has equivocado de sitio. Por ello elige bien esta instantánea, desde el encuadre hasta el vestuario y por supuesto la postura que adoptes. Se trata de tu carta de presentación.

Dime con quién andas y te diré cómo eres. En esta red social, eliges a tus contactos no por lo que son, sino por lo que hacen… Esto cuenta y mucho, para ganar relevancia con tu red de contactos. Una vez más, como en todo lo referente a social media, cantidad no es sinónimo de calidad. De poco te servirá tener un sinfín de contactos con perfiles poco o nada relacionados con el tuyo. Tampoco te será muy útil que tu red profesional, por muy extensa que sea, tenga un índice de interactividad muy bajo o prácticamente nulo. Admite en tu red a gente que realmente te interese, con quien tengas algún tipo de vinculación o la posibilidad de estrechar lazos profesionales. Rechaza invitaciones cuyo mensaje sea automático y su perfil no te vaya a aportar nada. Por tu parte, tampoco envíes peticiones a diestro y siniestro, invita a la gente a que “se una a tu red global”, a tu propia cruzada por hacerte hueco en el plano profesional.

Hechos, no palabras. Para obtener relevancia en este medio has de demostrar que realmente eres un profesional, no simplemente que dices serlo. Toma parte activa en la creación de tu comunidad, aporta contenido de interés, únete a grupos, participa aportando respuestas… Incluso puedes crear tus propios grupos, anímate y toma la iniciativa.
Estamos ante la primera red social cuya actividad principal no es compartir, sino crear una red integrada por profesionales activos, que interactúen y funcione como una verdadera comunidad, donde sus componentes participen activamente, intercambien experiencias, opiniones y servicios.

En Linkedin te juzgarán por tus acciones, la personalidad queda relegada a un segundo plano. Ten en cuenta que más que una persona, eres un perfil, un conjunto de experiencias, inquietudes y valores.

Que hablen de ti, pero que sea bien. Importa, y mucho, lo que los demás dicen de ti. Hay un importante apartado dedicado a mostrar, qué opinan de ti otros miembros de la red. Esto evidencia el carácter de profesionalidad de la red. Esmérate en demostrar quién eres a través de los demás. Consigue recomendaciones de profesionales con los que hayas trabajado, clientes, proveedores e incluso antiguos jefes. Si quieres conseguir una buena reputación online, ésta es la vía adecuada. ¿Cuál es tu grado de implicación en Linkedin? ¿qué frutos has obtenido de esta red social para profesionales?

Fuente:Carmen Santo-Puromarketing.com

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