“Coworking” Ecosistemas para la innovación

El coworking está emergiendo con fuerza. Se trata de una manera innovadora de trabajar que permite que distintos profesionales independientes, de sectores multidisciplinares, compartan una misma oficina o espacio donde (en un ambiente informal) pueden, además, establecer colaboraciones, hacer networking, intercambiar experiencias y consejos o desarrollar proyectos conjuntos. La motivación económica podría ser una de las causas de esta tendencia pero, en realidad, existen poderosas razones para pensar que nos encontramos ante un nuevo modelo de trabajo propio de la sociedad red.

El coworking facilita el desarrollo de espacios más sostenibles económicamente, pero también incentiva el trabajo colaborativo, en comunidad, generando nuevos modelos relacionales. Esta versatilidad, que las características del propio espacio facilita, lo convierte en un entorno ideal para emprendedores y empresas que quieren explotar un nuevo modelo profesional.

A su vez, el crowdworking, como filosofía que conceptualiza la esencia de la red, se contrapone a metodologías más estancas donde se favorece el aislamiento físico -y también intelectual- de los miembros que forman parte de una organización. El valor central de este modelo ya no es la competitividad sino la capacidad de cooperar para mejorar una idea. La conectividad es un elemento fundamental para facilitar el flujo de trabajo abierto, experimental y colaborativo.

Internet es el medio ideal para generar crowdworking. Su desarrollo y continuo crecimiento proporciona el instrumento para que la colaboración entre personas sea una realidad más allá de las tiranías que imponen las fronteras del espacio y el tiempo tradicionales. En cualquier momento y desde cualquier lugar podemos compartir, es decir, tenemos la posibilidad de trabajar conjuntamente. Cuando abrimos la puerta a la aportación exterior incentivamos que el marco de esa aportación sea más amplio. La innovación disruptiva, que supera la lógica del recorrido lineal de la evolución, es más fácil cuando mezclamos elementos sin conocer cuál va a ser el resultado de su unión.

La materialización física de estas dinámicas en red encuentra en el coworking el hábitat más propicio para desarrollarse. El lugar de trabajo es dinámico: la posición, los elementos y relaciones son flexibles y variables. La movilidad genera sociabilidad y, con ella, la oportunidad de generar interacción y flujo de ideas. Esta organización viscosa, que cambia continuamente de forma, interconectada, que fomenta el desarrollo de habilidades, el intercambio y la creatividad, es lo más parecido a internet.

Por un lado, el espacio de coworking puede constituir un punto de encuentro para profesionales independientes que buscan un lugar de trabajo económico y que quieren colaborar por intereses comunes en un determinado proyecto. La flexibilidad y la reconfiguración son dinámicas permanentes en estos entornos, donde conocimientos y proyectos articulan nuevas fórmulas de conexión e interrelación. Además, la alta capacidad que ofrecen para realizar lecturas rápidas del contexto, y encontrar soluciones, hace que también grandes corporaciones académicas y empresariales se fijen en este modelo organizativo como una vía para encontrar respuestas a un mercado cada vez más exigente, complejo y variable.

Y, por otro lado, para las empresas con una estructura más consolidada, el coworking representa una oportunidad para cambiar el modelo organizativo. El proceso de innovación ya no es una tarea intrínseca de un departamento o un grupo de departamentos sino que forma parte de un proceso permeable de la organización hacia el exterior. Los espacios de coworking (y sus dinámicas de trabajo) pueden favorecer la innovación entre los propios empleados y enriquecerla con colaboraciones externas.

Guibert Englebienne, director tecnológico de Globant -empresa argentina de software que ha incorporado el modelo del coworking en su ADN-, en una reciente conversación con el periodista experto en TIC Francis Pisani, definía las claves de su metodología de trabajo: motivación, facilitando el acceso abierto a cualquier empleado; experimentación, en espacios de laboratorio del propio edificio, e interacción, abriendo las puertas a la colaboración exterior.

La realidad de la sociedad red y los actuales contextos económicos y sociales están exigiendo una profunda transformación de los modelos organizativos. No se trata solo de nuevos entornos de trabajo más flexibles y dinámicos sino, y sobre todo, de nuevas fórmulas de trabajo más horizontales y transversales. Hablamos de un nuevo ecosistema. El coworking supera el modelo organizativo tradicional, jerárquico y vertical que, además, resulta extremadamente lento para realizar la adaptación a los requerimientos de la sociedad red: permeabilidad y conectividad. El crowdworking contempla un abanico inmenso de posibilidades, la mayoría aún por explorar y explotar, porque por esencia es disruptivo.

Personas motivadas, espacios dinámicos y singulares, interacción, ideas, investigaciones, laboratorios abiertos y flexibles para construir el nuevo ecosistema para la innovación empresarial… no es el futuro, es el presente (en las próximas semanas se celebra la Coworking Spain Conference en Madrid).

‘Manifiestocrowd’ (www.manifiestocrowd.com) es el título del nuevo libro de Juan Freire y Antoni Gutiérrez-Rubí que publicará Alienta Editorial (Planeta). El proceso colaborativo de su redacción continuó el pasado 17 de abril en EOI Sevilla, con un grupo de trabajo muy motivado y dinámico, y seguirá en los próximos meses en distintas escuelas de negocios.

Fuente: Antoni Gutiérrez-Rubí. Asesor de comunicación

Facebook y Twitter como Herramientas de búsqueda de empleo

Que Twitter, Facebook y las demás redes sociales son una muy buena fórmula para encontrar trabajo y que LinkedIn es mucho más que un CV online ya no es un secreto a estas alturas. En este mismo blog ya hemos visto el potencial de la web 2.0 y las redes sociales, no solamente para encontrar empleo, sino para mejorar además drásticamente tu perfil profesional creando tu marca personal.
Si asumimos que EEUU nos anticipa las tendencias en España también en este caso, resulta interesante la cifra de un estudio reciente realizado por Jobvite de que 1 de 6 personas en EEUU que ha buscado empleo en la web lo ha encontrado con ayuda de las redes sociales y, si cabe, más relevante aún sería el dato de que las empresas estaban utilizando la mayoría LinkedIn (87%), seguido por Facebook (55%) y Twitter (47%).

En España, según un estudio de la red Viadeo, de los españoles, el 51% ya usa la web 2.0 para encontrar trabajo, el 31% tiene un perfil en alguna red profesional, y el 10% ha encontrado trabajo gracias a la sus contactos en la red.

Pero, ¿cómo hacerlo exactamente?

Una sencilla búsqueda en YouTube al estilo de “encontrar trabajo en las redes sociales” te devolverá una variedad infinita de artículos llenos de buenos consejos como que sigas a las empresas que te interesan, que mantengas tu perfil actualizado, que seas constante y le dediques tiempo, que estar no es suficiente, que tienes que participar, que cuidado con la imagen que transmites en la red (¡no me digas!) y no sé cuantas obviedades más.

Con la que está cayendo me pareció un buen momento para poner un poco de orden y separar el grano de la paja (que hay muchísima), contar las mejores ideas para utilizar precisamente las redes sociales no profesionales Twitter y Facebook para encontrar trabajo (el caso de LinkedIn es más “obvio” y lo trataremos en entradas específicas) y hacer una pequeña recopilación de artículos con chicha como, por ejemplo, éste que no cuenten las mismas obviedades de siempre.

Empecemos por ser realistas
Antes de empezar conviene ser realista y recordar la frase de que “de dónde no hay no se puede sacar”, la cual es tan cierta en el mundo 2.0 como lo es en el mundo 1.0.
En EEUU el 45% de los reclutadores examinan el perfil online de los candidatos a un puesto de trabajo.
Dicho esto, antes de lanzarte a las redes sociales, debes analizar en qué estado forma se encuentra tu CV.

Si cuentas con un buen CV, es decir, si cuentas con algo que “vender”, estupendo, pero si tu CV resulta demasiado “flojo”, tienes una tarea previa muy importante que hacer. Olvídate por el momento de Facebook y Twitter y las redes sociales en general para para promocionarte, céntrate en trabajar en las deficiencias de tu CV (formación, idiomas, etc.), trabaja en ir creando una buena marca personal.

Cuando concluyas ese trabajo ya estarás en condiciones de utilizar las redes sociales para el “marketing 2.0” de tu marca y aplicar las ideas que se comentan en este artículo. Para crearte una marca personal y mejorar tu CV, por cierto, precisamente la web 2.0 puede ser una magnífica herramienta como podrás comprobar en esta otra serie temática de Ciudadano 2.0.

Sin embargo, el hecho de que puedan ser necesarios estos preparativos previos no quiere decir que no te sumerjas ya de lleno en las redes sociales desde un principio, todo lo contrario: aprovecha el tiempo para irlas conociendo mejor, para aprender a moverte en este medio, localizar e incorporar cuentas Twitter como, por ejemplo, @empleoytrabajo o @encontrabajo en tu timeline, aumentar el número y mejorar la selección de personas con las que te relacionas pensando en tus futuras acciones de búsqueda de empleo.

Si empiezas a hacer búsquedas desde el interfaz web de Twitter con los hashtags de abajo, verás además que Twitter te va sugiriendo cuentas relacionadas con empleo y reclutamiento. Esto te ayudará bastante a seleccionar las cuentas que más te interesan.

Por otra parte, te recomiendo especialmente el portal de Tagempleo dónde podrás encontrar un listado de tweets relacionados con ofertas y demandas de empleo, ahí no solamente podrás ver directamente estas ofertas (incluso sin tener una cuenta Twitter), sino que además te resultará muy útil para encontrar cuentas Twitter que te interesa seguir.

6 Consejos e ideas básicas para encontrar empleo en Facebook y Twitter

Veamos ahora una pequeña recopilación de consejos e ideas que me han parecido buenas, prácticas y no tan obvias como los consejos “típicos” citados al principio del artículo.
1.Repasa tu perfil en Facebook y Twitter reflejando los rasgos más positivos de tu personalidad, pero sin caer en artificialidad, hazlo sin complejos y de una forma sincera. Por otra parte, cuida no solamente la información del perfil, sino también su acabado gráfico (la calidad de las fotografías utilizadas, el diseño gráfico del perfil, colores, etc.). No hace falta un diseño profesional, simplemente que quede un acabado “decente” y limpio, hay muchos perfiles personales y profesionales brillantes (también para Google+) que sirven como ejemplo y en YouTube puedes encontrar tutoriales (he seleccionado unos vídeos abajo) sobre prácticamente cualquier aspecto que necesites aprender para poner manos a la obra tu mismo.
2.Cuida las opciones de privacidad de Facebook, de lo contrario, cualquier cosa que publiques podría ser vista en público y algunas quizás no serían nada buenas para tu imagen en los procesos de reclutamiento.
3.Aprovecha las aplicaciones profesionales: una buena opción en Facebook es integrar tu blog WordPress para que aparezcan los posts de tu blog, aplicaciones como My Linkedin Profile para adjuntar tu perfil de esta red en otras, usar aplicaciones como SlideShare para compartir tus presentaciones, etc., etc. Además, con la compra de Instagram por parte de Facebook cabe esperar también un mayor desarrollo de las posibilidades de integración de imágenes y fotografías (interesante para portafolios profesionales) que posiblemente puedas aprovechar. En cualquier caso, en este momento ya tienes grandes posibilidades, por ejemplo, integrando Pinterest en Facebook.

4.En Twitter, usa los hashtags para buscar ofertas y ofrecer tus servicios (hablaremos de cómo hacer esto bien en otro artículo). Son una herramienta fundamental a la hora de localizar oportunidades laborales. Algunas ideas:

Usa hashtags generales como #trabajo, #empleo, #oferta, #ofertastrabajo, #ofertasempleo, #buscotrabajo, #laboral o #rrhh y hashtags como #madrid y #barcelona para filtrar por ciudades
Usa herramientas como Hashtagify.me para explorar los hashtags más interesantes.
Mantente al tanto de eventos relacionados con tu sector. Es habitual que vayan acompañados con hashtags específicos del evento y puedes usarlos para participar en las conversaciones y darte a conocer (de manera discreta, sin pedir trabajo descaradamente).
Si no te manejas bien con los conceptos como los hashtags de Twitter o no entiendes bien el punto anterior, echa un vistazo a este mini-curso de Twitter. Ahí podrás aprender lo más importante y luego ya serás capaz de profundizar por tu cuenta en los aspectos específicos que más de interesen en tu caso.

5.Conecta directamente con los reclutadores/headhunters. Abajo encontrarás algunas referencias para empezar a trabajar en esta tarea.
6.No te olvides del mundo offline. Las redes sociales están muy bien, pero a la hora de relacionarse la presencia física sigue teniendo mucho peso, no es lo mismo conocerse solo online que conocerse en persona y luego mantener el contacto online. Un manera magnífica de mejorar la envergadura y calidad de tu red de contactos y hacer un auténtico networking de calidad (especialmente si partes desde cero o casi cero con tu red de contactos) es participar en eventos de Twitter o iniciativas especializadas como los eventos de Pink Slip Party.

Fuente: Javier López, ciudadano2cero.com

Linkedin: la red donde se viene a trabajar

Linkedin es la red seria por antonomasia. Hay quien la considera como el patito feo de las redes sociales, ese lugar frío donde cuelgas tu currículum porque no tienes más remedio. Eres consciente de que contribuye a crear tu reputación online y en cierto modo te sientes obligado a ello. Has leído hasta la saciedad que es recomendable, pero, sinceramente, no tienes puestas muchas esperanzas en ello. Si buscan a alguien de tu perfil ¿hasta qué punto sirve lo que diga Linkedin? Depende exclusivamente de ti hacer que tu presencia en esta red social de profesionales sea provechosa:

Mirándola fríamente, Linkedin no parece tener mucho atractivo; no piensas en ella habitualmente, ni siquiera cuando vas a publicar algo con el resto del mundo, no es el lugar adecuado para disfrutar del puro placer de compartir. Tampoco se te ocurre entrar para ver quién ha actualizado su perfil o sencillamente, comprobar si sigue activa… Finalmente, tras varios días propóniéndotelo, te decides a entrar. La mayoría de veces después de haber recibido un mail con las últimas actualizaciones, o porque recibes la consabida invitación “Join me on LInkedin”.

Cada cosa en su momento. Linkedin no es el lugar más apropiado para contar lo que hiciste anoche. Aquí lo más oportuno es hablar de dónde has trabajado, qué proyectos tienes entre manos o cuáles son tus aspiraciones laborales. Aquí no te encuentras las fotos de gente con gesto divertido o cuanto menos en pose atractiva, sino que todos parecen estar mirando al infinito, con gesto adusto y expresión neutra… otra muestra de la seriedad que impera en este lugar.

Tu perfil estéticamente difiere poco del de los demás que componen esta red, no se podría considerar como visual y creativo, sino que es más bien soso. Está dividido en varios apartados donde hablas de tu perfil laboral, experiencia, aptitudes y formación profesional entre otras. Es el escaparate que muestra tu otro yo en redes sociales; habla de ti, pero no en términos de personalidad o aficiones, sino que muestra tu parte más políticamente correcta: la laboral.

La gente que se da lugar en este ambiente también parece muy aburrida, los comentarios que aparecen no son ni por asomo jocosos, da la impresión de que nadie se divierte… Y realmente de eso se trata, estamos hablando de trabajo, de actividades profesionales, mejor dejas las bromas para otro momento. Aunque sí es recomendable apostar por la diferenciación; lo profesional no ha de ser aburrido, monótono, seguro que encuentras una forma diferente de mostrar quién eres.

La única foto que aparece es la imagen del perfil. No existe la posibilidad de publicar fotos, si pensabas hacer eso, te has equivocado de sitio. Por ello elige bien esta instantánea, desde el encuadre hasta el vestuario y por supuesto la postura que adoptes. Se trata de tu carta de presentación.

Dime con quién andas y te diré cómo eres. En esta red social, eliges a tus contactos no por lo que son, sino por lo que hacen… Esto cuenta y mucho, para ganar relevancia con tu red de contactos. Una vez más, como en todo lo referente a social media, cantidad no es sinónimo de calidad. De poco te servirá tener un sinfín de contactos con perfiles poco o nada relacionados con el tuyo. Tampoco te será muy útil que tu red profesional, por muy extensa que sea, tenga un índice de interactividad muy bajo o prácticamente nulo. Admite en tu red a gente que realmente te interese, con quien tengas algún tipo de vinculación o la posibilidad de estrechar lazos profesionales. Rechaza invitaciones cuyo mensaje sea automático y su perfil no te vaya a aportar nada. Por tu parte, tampoco envíes peticiones a diestro y siniestro, invita a la gente a que “se una a tu red global”, a tu propia cruzada por hacerte hueco en el plano profesional.

Hechos, no palabras. Para obtener relevancia en este medio has de demostrar que realmente eres un profesional, no simplemente que dices serlo. Toma parte activa en la creación de tu comunidad, aporta contenido de interés, únete a grupos, participa aportando respuestas… Incluso puedes crear tus propios grupos, anímate y toma la iniciativa.
Estamos ante la primera red social cuya actividad principal no es compartir, sino crear una red integrada por profesionales activos, que interactúen y funcione como una verdadera comunidad, donde sus componentes participen activamente, intercambien experiencias, opiniones y servicios.

En Linkedin te juzgarán por tus acciones, la personalidad queda relegada a un segundo plano. Ten en cuenta que más que una persona, eres un perfil, un conjunto de experiencias, inquietudes y valores.

Que hablen de ti, pero que sea bien. Importa, y mucho, lo que los demás dicen de ti. Hay un importante apartado dedicado a mostrar, qué opinan de ti otros miembros de la red. Esto evidencia el carácter de profesionalidad de la red. Esmérate en demostrar quién eres a través de los demás. Consigue recomendaciones de profesionales con los que hayas trabajado, clientes, proveedores e incluso antiguos jefes. Si quieres conseguir una buena reputación online, ésta es la vía adecuada. ¿Cuál es tu grado de implicación en Linkedin? ¿qué frutos has obtenido de esta red social para profesionales?

Fuente:Carmen Santo-Puromarketing.com